No paro de llamar al otoño a gritos pero no hay manera de que llegue a Almería. Todas las mañanas me ilusiono cuando, al abrir la ventana. la brisa matutina me hace tiritar un poco. Con mi mejor sonrisa preparo el conjunto del día y reviso los distintos jerseys y chaquetas de entre tiempo. Me ilusiono pensando que dentro de poco podre sacar de paseo mis preciosos gorros de lana, las bufandas y los guantes. Pero mi mente fría me da un golpe en la nuca y me recuerda que vivo en Almería y que, aunque ahora haga un frio que pela, dentro de unas horas tendré que quitarme capa por capa cual cebolla y acabaré en manga corta. Pido y exijo mi tiempo otoñal... o ya puestos, el invernal. ------------------------------------------------------------------------------- I keep calling loudly to fall but there is no way to reach Almería. Every morning when excite myself, opening the window. the morning breeze makes me shiver a little. With my best smile I prepare my outfit for the d...